Revelan que EEUU destinó 100 millones de dólares a grupos subversivos en Bolivia para derrocar a Evo

Prensa, 29-06-2020

Al menos 100 millones de dólares destinó Estados Unidos para repartir a grupos subversivos y militares de alta graduación, además de policías en Bolivia con el objetivo de derrocar al ex presidente Evo Morales entre octubre y noviembre de 2019, según reveló el politólogo Luis Choque en su cuenta de faceboock.

“100 millones de dólares fue la inversión de EEUU para tomar el poder en Bolivia. Seis jefes de altos cargos de las Fuerzas Armadas (FFAA) recibieron cada uno 1 millón de dólares y el resto repartido entre líderes evangélicos y 66 comandantes de jerarquía media”, señaló Choque.

Según los datos difundidos por el académico, quienes recibieron dinero para voltear al Gobierno anterior fueron militares de alta graduación de entonces como el Almirante Yamil Octavio Borda Sosa, comandante en jefe de las FFAA; General de División Roberto Fidel Ponce Espinoza, jefe de Estado Mayor; General de División Williams Kalimán Romero, comandante del Ejército; General de División Aérea Iván Guillermo Pérez Rojas, comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB); y el vicealmirante Flavio Gustavo Arce San Martín, comandante de la Armada Boliviana.

El encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en La Paz, Bruce Williamson, fue el responsable de distribuir un millón de dólares a cada jefe militar y 500 mil de la misma moneda a cada jefe policial, señaló el politólogo.

Entre el amotinamiento de los policías que permitió la persecución a gente del Movimiento al Socialismo (MAS), indígenas y trabajadores, además de la inacción del Ejército, se instrumentó el golpe, explicó.

Bruce Williamson habría contactado y coordinado todo desde meses atrás de la revuelta civil militar, en la provincia Jujuy de Argentina, al amparo de su gobernador Gerardo Morales, uno de los más afines al ex presidente Mauricio Macri.

De acuerdo con la denuncia, el dinero “sucio” también sirvió para sobornar a los cívicos de Bolivia, rectores de algunas universidades, estudiantes universitarios afines a la derecha, a dirigentes sindicales, se pagó también a algunas juntas de vecinos, así como a la “Unión Juvenil Cruceñista, motoqueros y dirigentes de bloqueadores (Pititas), todos tuvieron su tajada”.

En tanto, la activista feminista, María Galindo en una de sus columnas que le negaron su publicación en un periódico peceño, reveló que fue en la Universidad Católica Boliviana donde se reunieron el embajador de Brasil (como representante de los intereses norteamericanos y de Bolsonaro), Tuto Quiroga (como representante de la CIA), Fernando Camacho y otros políticos bolivianos donde decidieron lo que debía suceder a Evo Morales con la bendición de la cúpula de la iglesia católica.

“Necesitaban alguien funcional a todos, dispuesto a matar gente por si hubiera alguna revuelta, dispuesto a asumir el cargo con los militares en las calles, alguien que se dejara imponer un gabinete de asesinos y asaltantes. Necesitaban una persona manejable, que funcione como trapo de piso con cuyo nombre limpiar el golpe de Estado. Es ahí que suena el nombre de Jeanine Áñez: una senadora periférica de la derecha, que jamás había jugado papel alguno que no sea el de defender a sus jefes o hacer declaraciones racistas y obedecer”, señaló Galindo en parte de su columna.

Según sus revelaciones, Tuto Quiroga envió un avión a Áñez quien aceptó autoproclamarse presidenta, siempre y cuando se le pague entre 200 a 300 mil dólares “por el riesgo de vida que suponía asumir el cargo”.

“Se le paga, se le imponen los ministros y el machito de Camacho entra con ella (Jeanine Áñez) al Palacio llevando la Biblia, que se utiliza una vez más en la historia como instrumento de legitimación y manipulación al mismo tiempo, en alto”, sostuvo la activista.

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