No a la censura. Sí a la libertad. Salvador Allende le escribe al rebelde Fray Camilo Henríquez (Radio del Mar)

El presidente Allende le rindió un homenaje a Camilo Henríquez en Viña del Mar en febrero de 1971. Este fraile católico (1769-1824), fue escritor, periodista y revolucionario. Participó en el proceso independentista. Defensor de la libertad y emancipación de las colonias americanas, creó numerosos periódicos. Fundó en 1812 el primer periódico de la nueva nación independiente, la Aurora de Chile.

CAMILO HENRÍQUEZ Y LA LIBERTAD DE PRENSA

Por Salvador Allende

Hay que medir con la dimensión necesaria y justa, la actitud audaz y creadora de Camilo Henríquez, que puso su inteligencia y su pluma al servicio de la gran causa emancipadora de Chile. Por sus ideas, que heroicamente tenían que chocar con los opulentos y gobernantes de su época, fue perseguido por haber leído y estudiado El Contrato Social de Rousseau; fue sometido a juicio por los tribunales nacionales del Santo Oficio; pero supo sobreponerse a aquellos que lo combatían e hizo posible el primer diario nuestro: La Aurora de Chile, que tuviera cuatro páginas a dos columnas y que editara los 200 primeros ejemplares.

Es útil para medir el pensamiento rebelde de Camilo Henríquez recordar lo que escribiera hace 159 años, cuando dijo: “Comencemos declarando nuestra independencia. Ella sola puede borrar el sitio de los rebeldes que nos da la tiranía, ella sola puede llevamos a la dignidad que nos pertenece”.

Estas palabras, dichas hace tantos y tantos años, tienen todo el valor de una convicción profunda, de un hombre que sabía lo que representaba luchar por la independencia de la Patria.

Por eso hay que encontrar, en la voluntad, la conciencia y la actitud de Camilo Henríquez, la semilla fecunda de una convicción que por cierto era similar a la de los que lucharon para hacer posible nuestra independencia. Y no sólo en este periódico, sino en las proclamas patrióticas que escribiera, siempre puso este acento y esta fe. Esta convicción en el porvenir, en el destino, en la potencia, como él dijera, del pueblo chileno. Y fue indiscutiblemente un factor esencial lo que él dijo y escribió para formar una conciencia junto a aquellos otros que en la acción hicieron posible, con la actitud de Carrera, de Manuel Rodríguez, o del padre de la Patria, Bernardo O’Higgins, entregamos la posibilidad de ser una nación independiente y soberana.

Por eso hacen bien los periodistas, hacen bien los trabajadores de la prensa de Chile, que al recordar lo que son, la tarea y la labor que tienen de alta responsabilidad, rendir anualmente un homenaje al que hiciera posible, repito, el primer diario de nuestra tierra.

Viña del Mar.  12 de febrero de 1971. Día Nacional de la Prensa

 

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