MPMR: Que la Revuelta siga, para terminar con el modelo neoliberal y abrirle paso a la lucha anticapitalista.

12 Noviembre 2019.

La revuelta social que vivimos ha puesto en cuestión la gobernanza neoliberal. Hay un pacto secreto entre el oficialismo y las falsas oposiciones para que la gobernanza vuelva lo más rápido posible.

El modelo neoliberal, que es una expresión más del capitalismo,  podrá ser cambiado o se verá obligado a cambiar sustancialmente, si la élite en el poder siente que puede perder mucho, incluso perder el sistema capitalista  y por tanto tendrá que ceder ante las demandas de los pueblos de Chile.
La clave del éxito popular es que el sistema y todos sus aparatos no puedan volver a la “normalidad”. Se necesitan cambios urgentes, cambios que le abran paso a mejores condiciones de vida material y organizativa de los pueblos.

Los que condenan la violencia en las protestas son aquellos que quieren institucionalizar la crisis y volver a la “normalidad”, a lo “autorizado”, a lo funcional. En la actual coyuntura la forma de “protesta autorizada” no hace daño, no presiona, no es útil. Los apaciguadores de la revuelta, tanto  oficialistas como de las “oposiciones”,  son los que viven cómodos, los que tienen una rabia controlada, los que eligieron el camino institucional y tienen muchas cosas que perder si la situación se sale del cauce de la “democracia de los ricos”.

Los rodriguistas queremos expresar nuestro apoyo, aprecio y admiración por  los cientos de miles de compatriotas, especialmente jóvenes que están empeñados en continuar con la revuelta para que existan cambios de fondo y sustanciales.
Sabemos que las revueltas no son teóricas, ni racionales, que en ella se expresan patologías sociales, pero la revuelta con toda su riqueza y energía, es mil veces preferible a que siga la “normalidad” de los ricos, esa “normalidad” de la delincuencia de las empresas y las transnacionales, aquella de la evasión de impuestos de los políticos y empresarios, partiendo por el presidente, aquella delincuencia y corrupción en las FF.AA y de Orden, esa normalidad de los abusos, de las colusiones, esa de los “pitutos familiares” de las autoridades,  de los negociados en las AFPs y las Isapres, aquella normalidad de la violación de la madre tierra, la de los montajes contra los luchadores sociales, las normalidad de los sueldos miserables o del vivir para trabajar sin la cultivación ética de los seres humanos.

Las Asambleas territoriales o barriales son la clave en la construcción de una alternativa de carácter popular y clasista. Esta alternativa hay que construirla de manera unitaria y diversa, pero en disputa con los que son parte del acuerdo secreto, entre la derecha y las falsas “oposiciones” para que la revuelta no siga. Ellos querrán ser los que decidan por el conjunto de los pueblos. No basta para este momento una nueva constitución, el nuevo Chile, su marco jurídico, debe nacer desde una Asamblea Constituyente real y no de representantes de los que han gobernado el país en los últimos 30 años.

El país necesita un plan social de ayuda a los más pobres; que se nacionalice los principales recursos naturales partiendo por el Cobre, el Litio y las aguas; que se refunden las FF.AA y Orden, erradicando la nefasta Doctrina de Seguridad Nacional; que exista un nuevo código laboral donde se pueda negociar por ramas de la producción; que el mercado salga de la salud y la educación; que se ponga fin a las AFPs;  que nuestros pueblos originarios tengan autonomía; que se termine con la presencia de los grupos económicos en los medios de comunicación; que tengamos soberanía alimenticia e independencia tecnológica entre muchas otras cosas.

Muchos piden y entre ellos nosotros, los rodriguistas, que SE VAYAN TODOS, porque la élite de poder con sus diferentes brazos políticos y sociales son el problema y no la solución, que renuncien Piñera, los parlamentarios y exista un gobierno de transición a la formación de un nuevo Chile.

Que la revuelta siga y en medio de la lucha social nazcan y se fortalezcan  las Asambleas territoriales o barriales, que se fortalezca la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores, las expresiones de estudiantes que han mostrado el camino, que crezcan las expresiones de lucha ambiental, cultural, deportiva, de DD.HH, que broten la capacidades de los pueblos para defenderse de la represión brutal del sistema. En medio de la lucha, que también crezca el anticapitalismo y el antiimperialismo.

Que la revuelta siga.

Que nada funcione, para abrirle paso a la justicia social.

QUE SE VAYAN TODOS, A CREAR EL PODER DE LOS PUEBLOS.

Dirección Nacional

Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez.

 

114 total views, 3 views today