La Iglesia y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

La Iglesia y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

El documento “Transformar Nuestro Mundo: La Agenda 2030, para el Desarrollo Sostenible”, fue aprobada en el año 2015 por 193 Estados miembros de la ONU y es definida como camino hacia un nuevo paradigma de desarrollo. El rol central de la Agenda 2030 lo tienen las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y las alianzas. Impulsa el desarrollo económico-social y la protección del medioambiente, precisados como pilares fundamentales del desarrollo sostenible.

Este proyecto es tan fabuloso, que su finalidad es la erradicación de la pobreza en todas sus formas en todo el mundo, incluye poner fin al hambre, se propone alcanzar seguridad alimenticia, mejorar la nutrición de la población y promueve la agricultura sostenible. Brega que las ciudades y asentamientos humanos sean seguros, inclusivos y sostenibles. Cabe destacar que entre los 17 objetivos de la Agenda 2030, brilla con luz propia el objetivo de alcanzar el empoderamiento de todas las mujeres y niñas.

Nadie en su sano juicio podría estar en desacuerdo con tan asombrosos, nobles y necesarios objetivos a realizar.

¿O no será, que tan maravillosa Agenda es la pantalla modernizada de los voladeros de luces creados por el capitalismo y sus agentes?

La historia de la relación y pugna de clases da cuenta que, mientras más alto es el nivel de conciencia alcanzado por el proletariado y la humanidad, más sofisticada y mentirosa es la promesa del discurso de la élite sostenedora del poder, dirigida a los trabajadores y a los habitantes del planeta.

La Iglesia, que para mantener su postura histórica de miembro de la clase dominante, paralizó el crecimiento y desarrollo del mundo occidental por mil años. Encarceló, torturó a sus víctimas con rebuscados suplicios, hasta quitarles la vida. Quemó en la hoguera a libres pensadores representantes de las ciencias, artes y letras, etcétera.

Después de ese tiempo de oscurantismo, la Iglesia continuo con la costumbre de amenazar y asustar a los humanos con infiernos y paraísos, pero repentinamente hoy en nuestro tiempo y después de siglos inmemoriales de coerción y muerte deja de hacerlo. Eso sucede justamente porque al adquirir la humanidad niveles más alto de conciencia, los cuentos y fraudes utilizados como armas de manipulación y miedo, quedaron desfasados y dejaron de ser creíbles, para las masas.

Como resultado del alto nivel de conciencia alcanzado por el proletariado y la humanidad, la Iglesia en contubernio con la burguesía, desarrolló y adaptó su estrategia de poder, para la coyuntura actual, fijando avanzados métodos de embolinamiento de perdiz, y que siguiendo al pie de la letra su Agenda Mayor de Poder, acomodaron su táctica a seguir de acuerdo a las necesidades imperantes del tiempo histórico. Independientemente de lo desarrollado, sofisticado y malévolo, que sean los proyectos a realizar, es el miedo el componente sine qua non para cumplir las metas de estas formas avanzadas de manipulación, que tienen como meta confundir, desmovilizar, liquidar y por último dejar en estado de letargo a los pueblos, que se alzan por la conquista de sus derechos y una sociedad mejor.

Los proyectos creados son complejos, transversales, de nobles objetivos, y definitivamente incluyen demandas y necesidades de la población, poseen capacidad convocatoria a Gobiernos y la ciudadanía del planeta, para su realización. Pero no dejan de ser explícitos pretextos de la clase dominante para mantenerse en el poder, que están de antemano concebidos para el fracaso.

El caso más reciente de este tipo de proyectos es el de la encíclica “Laudato si´”, del Papa Francisco, que hace gala de atractivos y populares objetivos demandados por la ciudadanía mundial, como los de proteger el medio ambiente, terminar con el hambre, fomentar el desarrollo sostenible, ayudar a las poblaciones más vulnerables del planeta, acentuando la relación entre dignidad, ecología humana y desarrollo, etcétera.

La encíclica de Laudato si´, es en esencia la Agenda 2030 y los dos proyectos están en sintonía entre sí, vibran en una misma frecuencia engañosa y están dirigidos a agobiar a la clase trabajadora y la humanidad.

La historia de los concordatos y acuerdos entre la Iglesia Católica y la clase dominante, especialmente con Hitler y Mussolini, fueron creados principalmente, para abatir a la clase trabajadora, sus sindicatos y organizaciones afines, que se concretizaron con ataques plagados de crímenes y abusos en contra de los trabajadores y las fuerzas democráticas. Estos actos culminaron en la segunda guerra mundial, que cobró decenas de millones de vidas, siendo la Iglesia Católica cómplice de la barbarie de los regímenes nazi-facistas.

Estos acontecimientos apocalípticos no distan de la larga historia de crímenes, perversidad y maldad, que la Iglesia católica como institución ha cometido a través de los siglos, que en nombre de Dios, con la cruz y la espada y con el Diablo bajo la manga, se dio baños de tortura y sangre, aplastando pueblos y civilizaciones enteras con el afán de aumentar sus riquezas y perpetuarse en el poder.

Los recursos de la Iglesia Católica no solo radican en la capacidad de manipulación, de engañar y de guerrear. La Iglesia cuenta también con el recurso de las finanzas. El Vaticano posee entre 60.000 y 80.000 toneladas de oro, que es el doble de tamaño de las reservas oficiales de oro en todo el mundo, el 30 % aproximadamente de todo el oro extraído / producido en el planeta. Posee tantas e incalculables riquezas, que si destina una pequeña parte de ellas, para acabar con la pobreza, dejarían de haber pobres en el mundo. ¡Pero no, jamás lo hará!, porque es parte de la élite de poder y su objetivo es mantenerse en el poder y hacerse cada vez más opulenta.

La encíclica de “Laudato si´” del Papa Francisco de la secta católica trae dos caras; la clara, que nada de bueno tiene, porque su esencia es mentirosa y manipulativa, y la obvia, que es concebida muerta antes de ser llevada a la práctica, pues nunca se hará realidad y es la evidencia viva de lo que es y representa la Iglesia católica.

Haciendo un ejercicio de abstracción y concentrados en solo la Agenda 2030, cabe preguntarse: ¿Será posible que los gobiernos del mundo logren cumplir con los objetivos de la Agenda 2030?

La respuesta está a la vista y es justamente que bajo las condiciones del sistema capitalista de producción con su intrínseca naturaleza avara, de destrucción y muerte, de no respeto por la vida y el medio ambiente, podemos decir que no será cumplida. Han pasado ya seis años desde su aprobación, quedan nueve años, para su realización, …. y hasta ahora la cosa está en “naca la piriznaca”.

A propósito de uno de los objetivos de la Agenda 2030: “Alcanzar la igualdad entre géneros y empoderar a todas la mujeres y niñas”. Recordemos que en Afganistán, después de una guerra de veinte años de horror y espanto, la gran victoria que los Estados Unidos y sus aliados festejan fue la cambiar al régimen Talibán por el régimen Talibán y para celebrar como debe ser el triunfo, las fuerzas de EEUU y sus aliados al retirarse de Afganistán, dejaron de regalo a los Talibán, cuantiosas cantidades de material de guerra.

¿Podemos siquiera pensar en que el empoderamiento de todas las mujeres y niñas se cumplirá para el año 2030? ¿Alcanzarán en esa región del planeta la igualdad de género? ¿Lograrán vivir en paz?

Acerca del arrogante y soberbio objetivo de la Agenda 2030 de “Erradicar la pobreza en todas sus formas en todo el mundo” ¿Qué hay de eso? ¿Qué hay de los pobres, que la Agenda 2030, para el Desarrollo Sostenible tiene como objetivo erradicar?

En Nuestra América, la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) en su nuevo informe anual indica que el total de pobres a finales del año 2020 es de 209 millones, 22 millones más que el año 2019. De ese total 78 millones se encontraron en pobreza extrema, 8 millones más que en 2019.

A nivel del planeta, de acuerdo con los informes de la ONU, más de 1.000 millones de pobres viven con menos de 1 USDólar por día, 2.800 millones de personas viven por debajo de 2 USDólares por día y no tienen acceso a agua potable, alimentos suficientes y etcétera. Las cifras hablan por sí solas.

¿Qué pasa con los ricos? ¡Hablemos de los capitalistas y sus riquezas!

A pesar de la “pandemia” en el año 2020 los ricos se hicieron más ricos y es más aún, aumentó la cantidad de multimillonarios. En el año 2020 había 2.095 multimillonarios y tras la “pandemia” aumentó a 2.755 multimillonarios, ósea aumentaron en casi un tercio. En la actualidad según Oxfam, la riqueza del 1% más rico del mundo es más del doble de la riqueza acumulada de los 6.900 millones de personas menos ricas del mundo, o el 92% de la población mundial. ¡Cifras realmente grotescas y escandalosas!

La CEPAL con sus burócratas desesperados a estas alturas del campeonato y con el pánico en sus vísceras, porque la Agenda 2030 está a años luz de su realización, busca fórmulas de escape, pero solo consiguen volver a su viejo y gastado cuento del keynesianismo, llamando a crear el Estado de Bienestar, como si cambiar el sistema capitalista por sistema capitalista con un tanto de intervención estatal, fuera la varita mágica, para erradicar la pobreza de la faz de la tierra. ¡Si se atrevieran tan solo, por un segundo a nombrar la palabra socialismo!

Sin lugar a dudas queda claro que es el capitalismo la plaga, que hay que destruir de raíz, para que los 17 objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se cumplan.

¿Pero qué es el Desarrollo Sostenible? ¿Es compatible con el sistema capitalista?

El desarrollo sostenible es un proceso dirigido a una transformación de la producción ambientalmente sostenible, protegiendo, preservando y conservando los recursos naturales y satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones, para satisfacer sus propias necesidades. Garantiza la equidad, la inclusión, el cuidado del medio ambiente, el bienestar social, la calidad de vida y el crecer en el desarrollo humano.

Definitivamente el Desarrollo Sostenible no es compatible con el capitalismo, porque al capitalismo lo que le interesa es la plusvalía y porque en su relación con la protección y preservación de los recursos naturales, los capitalistas gastan y destruyen lo que está a su alrededor, para obtener sus tan ansiados beneficios.

Según el informe de la ONU del 6 de Julio de 2021, el mundo antes de la “pandemia”, no estaba en camino de cumplir los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible, esta información corrobora el engaño de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, jamás será realizado bajo las condiciones del sistema capitalista. Por más que los bandidos burgueses juren y perjuren, que trabajan para a cumplir con los objetivos del proyecto, su esencia y naturaleza de avaros les imposibilita realizarlos. El proyecto de la Agenda 2030 nació abortado porque nunca fue creado, para ser realizado.

Es obvio que la estrategia de la élite mundial es la de mantener al proletariado y a la humanidad ocupados en actividades intrascendentes, en discusiones estériles y vagas, para así mantenerles alejados de la idea de disputarles el poder. Y que mejor que crear proyectos como los de la Agenda 2030 con ellos mismos liderando y organizando todo el proceso a través de sus vasallos. Haciendo propuestas como la de levantar el Estado de Bienestar, con el evidente propósito de mantener a los trabajadores y a la ciudadanía del mundo en abierta discusión sobre lo que no es importante, cuando lo esencial, para los pobres del mundo es la destrucción del sistema capitalista.

Mientras el proletariado y la humanidad misma no alcance los niveles necesarios de conciencia, organización y decisión de disputa del poder a la burguesía, para destruir el sistema capitalista y construir una sociedad mejor para todos, la humanidad entera continuará siendo controlada y dominada por los ricos.

Cada día que pasa es más vigente el llamado de “Proletarios del Mundo, Uníos”

Eduen Tapias

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