Grandes empresas de moda roban tecnologías y diseños indígenas

En reunión de Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, ONU, indígenas denuncian apropiación indebida de la propiedad intelectual de Pueblos Indígenas.

Irma Pineda, experta del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de Naciones Unidas, denunció la apropiación indebida de la propiedad intelectual del conocimiento y creaciones de los pueblos indígenas.

«Están robando nuestras tecnologías», afirmó contundentemente al abordar el tema con el Estudio sobre propiedad intelectual colectiva y la apropiación de las ideas y creaciones de los pueblos indígenas

Y enumeró a personas y empresas como las diseñadoras Isabel Marant y Carolina Herrera; Nike, Louis Vuitton, Nestlé, Mango, Rapsodia, Pineda-Covalín, la española Zara, la mexicana That’s It, la estadounidense Forever 21, la marca indonesa Batik Amarillis, además de las británicas Star Mela y Marks and Spencer, así como Hermes.

Pineda subrayó que estas arbitrariedades han sido denunciadas ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), pero la mayoría de estas acusaciones sigue en espera de una resolución, sin que se pueda hacer mucho por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas sobre su propiedad intelectual.

La experta de Naciones Unidas mencionó que la mayoría de los países en la región, carecen de un marco normativo interno que proteja estos derechos, aun cuando varios de ellos hayan firmado documentos internacionales que, desde diversos ángulos, plantean la protección de los derechos vinculados al patrimonio intelectual de los Pueblos Indígenas, tales como Panamá, Brasil y más recientemente México, que han avanzado en la legislación sobre la protección de la propiedad intelectual específicamente de los Pueblos Indígenas.

En el mismo sentido se han pronunciado representantes indígenas como Cecilio Solís presidente de la Federación Indígena Empresarial y de Comunidades Locales de México (CIELO), quien pidió al Foro Permanente inste a la OMPI a seguir trabajando por los derechos de propiedad intelectual de los diseños y glifos, entre otros, de los pueblos indígenas.

Francisco Cali Relator Especial de Naciones Unidas para los Derechos de los Pueblos Indígena pidió al Foro Permanente que se pronuncie en beneficio de la protección del derecho de autor para la protección de la práctica del tejido por parte de las mujeres indígenas.

Para Simón Freddy Condo Riveros, miembro del Foro, originario de Bolivia, enunció que los costos que implica llevar un caso a los tribunales tradicionales hacen que estas cortes sean inaccesibles para los pueblos indígenas. Instó a la OMPI a centrarse en esta cuestión, haciendo hincapié en que «no estamos hablando simplemente de mercancías».

«¿Qué vemos en las ciudades? La propiedad privada. Esta es la mía, aquella es tuya y nada pertenece a la gente. Incluso las calles y avenidas pertenecen al municipio, por lo que a nadie le importa cómo vive su vecino, si la calle está limpia o si hay una persona tirada en el suelo. Se han olvidado de la reciprocidad, la solidaridad y la complementariedad.

Funcionando de forma aislada como ésta, unos pocos serán dueños de todo y el resto están destinados a ser pobres», dice Alberto Morales Luquisani, un anciano de la provincia de Muñecas de La Paz, Bolivia, en el nuevo informe del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas (UNPFII), «La propiedad intelectual colectiva y la apropiación de las ideas y creaciones de los pueblos indígenas»

En su momento el Movimiento Nacional de Tejedores, asentado en Guatemala, dijo que las telas y la ropa producidas por los pueblos indígenas son «expresión intelectual de nuestra identidad, cultura e historia».

La organización apuntó que el racismo ha llevado al despojo de su identidad. «Nuestras vidas se han convertido en mercancía, algo que puede ser robado», explicó.

Desde 2007, el Movimiento Nacional de Tejedores Mayas del país centroamericano, ha documentado la explotación de la ropa, con empresas que afirman ser los titulares de los derechos de propiedad intelectual, cuando en realidad son de los pueblos indígenas. Los diseños se están imprimiendo en tela, lo que es una competencia desleal para los tejedores.

Ante esto, instó al Foro a pedir a Guatemala que respete el fallo, apruebe las leyes pertinentes y redacte una declaración jurídicamente vinculante de las Naciones Unidas sobre la propiedad intelectual colectiva perteneciente a los pueblos indígenas.

En la justa, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) tomó nota del estudio sobre la propiedad intelectual colectiva, subrayando que los pueblos indígenas tienen derecho a controlar, proteger y desarrollar su propiedad intelectual sobre el patrimonio cultural y otras expresiones.

La OMPI está trabajando en Ginebra, Suiza, un Instrumento Jurídico Internacional Relativo a la Propiedad Intelectual de los Recursos Genéticos y los Conocimientos Tradicionales Asociados, encaminado a garantizar el derecho de los pueblos y comunidades indígenas.

Para los pueblos, las ideologías indígenas de sabiduría y conocimientos colectivos suelen ser ignoradas, no abordadas y estiman que, aunque la OMPI no es una solución perfecta para ofrecer protección, puede y debe poner de relieve los abusos, tema en el que coinciden los autores del informe y varios asistentes al Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU este 2022.

Para las delegaciones, la OMPI no debe alentar a los pueblos indígenas a «renunciar o entregar sus conocimientos a empresas farmacéuticas y textiles y fábricas, que luego se convierten en propietarios y explotadores de esos conocimientos y otros elementos de la propiedad intelectual colectiva, mientras que los pueblos indígenas se convierten en los proveedores de las materias primas y la sabiduría, sobre la base de que esto les proporcionará un mercado seguro».

A sus comentarios de que los pueblos indígenas pueden formar alianzas con empresas para garantizar que formen parte de la patente, Riveros, respondió: «Esa patente pertenece a la parte más fuerte; recordemos que lo que estamos tratando es el derecho al conocimiento colectivo, las prácticas, los diseños y los textiles».

Irma Pineda como miembro del FPCI recomendó que los Estados miembros reconozcan el pleno derecho de los pueblos y comunidades indígenas a la propiedad y control de su patrimonio y propiedad intelectual, que incluye los conocimientos tradicionales y sus conocimientos sobre la biodiversidad.

Además, que los Estados miembros tomen medidas para garantizar el derecho a la propiedad intelectual de los pueblos y comunidades indígenas, generando leyes y políticas públicas para tales efectos, donde se reconozca el derecho pleno y control de las colectividades indígenas sobre sus creaciones, conocimientos, descubrimientos, obras y demás elementos derivados de su mente, imaginación y creatividad.

Y planteó que la ONU, a través de la OMPI realice los estudios e investigaciones pertinentes y necesarias para adecuar sus criterios con el fin de proteger los derechos de los pueblos indígenas sobre la propiedad intelectual de sus creaciones, descubrimientos, conocimientos tradiciones y de biodiversidad, teniendo como esencia el sentido colectivo y no individual, en cuanto a los derechos señalados.

Puntualmente, el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, está en pleno apogeo y buscará frenar las apropiaciones indebidas de creaciones y conocimientos de los pueblos indígenas por parte de transnacionales de la moda, científicas, arte y cualquier otra que atente contra las sociedades originarias.

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