Denuncian basurales salmoneros clandestinos en el área protegida de Las Guaitecas

La industria salmonera dispone de áreas concesionadas donde operan sus centros de engorda de salmones en fiordos y canales en las regiones de Los Lagos, de Aysén y de Magallanes. Durante el ciclo de operación y desarme de estos centros se genera basura de todo tipo, como neumáticos, plásticos, fierros e, incluso, plataformas de trabajo completas, las que van a parar a las playas o a distintos puntos de los canales y fiordos de Aysén.

Así lo denuncian Defendamos Chiloé y el lonko de la comunidad Pu Wapi, Daniel Caniullan, quien recientemente encontró nuevos basurales clandestinos en las cercanías de la isla Valverde e isla Garrao, en la Reserva Nacional Las Guaitecas, mientras trabajaba como pescador artesanal en el área.

Al respecto, Caniullan comenta que “para nosotros, como pueblos originarios de Las Guaitecas, es algo normal recorrer todo el territorio realizando nuestras faenas de pesca. Y cada vez que navegamos por distintos canales, fiordos e islas, con mucha frecuencia, presenciamos basurales clandestinos provocados por la industria acuícola salmonera y que muchas veces no son denunciados”.

Según el registro de concesiones de la Subsecretaría de Pesca, en los canales aledaños a la isla Valverde, se encuentran doce concesiones de AquaChile, de AgroSuper, y sus filiales Exportadora Los Fiordos y AquaInnovo. Además, de dos cultivos de Yadrán y otros dos de Granja Marina Tornagaleones, filial de Marine Farm, uno de los que se encuentra en causal de caducidad por no operar en 24 meses (revise el artículo Sernapesca: 40% de las concesiones salmoneras tienen causal de caducidad…).

“Hay mucha basura en distintas playas y puntos del territorio, sobre todo donde tenemos un espacio costero-marino de pueblos originarios, donde ya la CONADI acreditó que este es un territorio ancestral. La Región de Aysén es la tercera con mayor índice de descendientes mapuche, huilliche, chono. Y todas esas prácticas culturales se mantienen vigentes en el territorio, pero la industria acuícola está generando un efecto negativo al ecosistema”, afirma Caniullan.

En esta línea, Juan Carlos Viveros, miembro de Defendamos Chiloé, comenta que los basurales son prácticas comunes de las salmoneras: “Es lamentable lo que vemos en las imágenes, pero tenemos que decir que esto no es la primera vez. Es una conducta permanente de varias empresas de la industria salmonera que han creado ya sus basurales clandestinos en distintos puntos del archipiélago de Chiloé, de la Región de Aysén y de la de Magallanes”.

Así también, Viveros señala a los organismos fiscalizadores, como el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), que deben prestar atención a las denuncias que realicen los pescadores. “Esperamos que en la nueva ley de presupuesto se haya incluido más dotación de personal, tecnología, equipamiento, embarcaciones, para ese servicio y Superintendencia de Medioambiente, de manera de poder controlar la gravedad de la situación”.

El lonko Daniel Caniullan es de la misma opinión de Viveros, y añade que harán las denuncias respectivas a Sernapesca de encontrar nuevos basurales clandestinos: “Hemos encontrado plataformas metálicas y neumáticos botados debajo de las concesiones. Y como es muy escasa la fiscalización, es muy difícil visibilizar esto. Pero vamos a empezar a hacer las denuncias formales, ya que creemos nosotros que si no cuidamos el ecosistema marino, el mar que hoy día genera más oxígeno que los bosques, va a ser lamentable”.

Nos contactamos con la agrupación gremial SalmonChile para conocer sobre los planes de desmontaje de los centros de engorda de salmones y cómo la industria se hace responsable de sus desechos, sin embargo, hasta el momento no hemos recibido respuesta.

Al respecto, desde Defendamos Chile hicieron un llamado a que “las empresas acuícolas tengan mayor responsabilidad respecto a sus desechos, instalaciones en desuso, su contaminación en general. La Patagonia es un lugar de esperanza para la biodiversidad del planeta, no un basural”.

Por su parte, el lonko Daniel Caniullan pidió redistribuir los ingresos por impuestos de la salmonicultura en las áreas donde esta industria opera: “En esta región se generan miles y miles de millones de dólares producto de distintas actividades económicas, como la acuicultura del salmón y la pesca, pero Melinka sigue siendo el patio trasero abandonado. No tenemos alcantarillado, no tenemos agua potable. Hoy día el pueblo está movilizado producto de la energía eléctrica. Hacemos un llamado a toda la autoridad del nivel central para que puedan priorizar las ganancias e impuestos que genera el país en los territorios donde se generan los recursos”.

 

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