Del Oasis neoliberal a la Dictadura perfecta.

Claudio Henríquez Mendoza. Junio 2020.

Después de vivir un proceso largo y doloroso en nuestra historia reciente como país, que inicia con el golpe de estado el 11 de septiembre de 1973, donde se impone una forma de hacer política por la vía de la eliminación física de opositores a un sistema económico, político y social (el capitalismo) por parte de una clase política servil a los intereses de grandes empresarios nacionales y extranjeros; golpe de estado apoyado por partidos que hoy se disfrazan de democráticos (DC, UDI, RN), este proceso de retroceso social y político tiene un giro estratégico hacia una consolidación sistémica con la elaboración y posterior imposición (vía fraude e ilegalidad) de la constitución del ’80, que da el marco o vestimenta “democrática” a la dictadura cívico-militar fascista, a la vez que se establece el tipo de sociedad a construir en lo económico con el aporte de los tristemente famosos chicago boys y su “ladrillo” neoliberal.

Este momento histórico es validado políticamente por la traición de los partidos y sus militantes de la ex concertación, olvidando los asesinatos, torturas, desapariciones y persecución política sufrida por nuestro pueblo en la lucha rebelde contra esa Dictadura dirigida por Augusto Pinochet.

Esta sociedad es la que hoy existe, mejorada y perfeccionada por todos los conglomerados políticos que se han sucedido en la administración de una falsa democracia, élite política partidista a la que se suma el PC, aplicando la vergonzosa premisa de “si no puedes contra ellos, únete”, traición doblemente cobarde pues de sus filas son la mayor cantidad de asesinados, torturados y desaparecidos.

La destrucción de las organizaciones políticas populares (sindicatos, central sindical CUT, organizaciones poblacionales, tejido social) fue brutal.

Pero justo cuando ya tenían todo controlado, éramos el oasis de latino américa y la socialdemocracia financiada por ONG’s internacionales (Frente Amplio), se preparaba para darle un nuevo rostro a esta dictadura vestida de democracia, el aguante del pueblo golpeado una y mil veces se termina, gracias a los valientes y decididos secundarios de nuestro país que ponen la chispa que ilumina el despertar de millones de chilenos.

18 de octubre de 2019 imborrable revuelta, cambio todo para no volver a ser los mismos, para replantearse el nuevo país que queremos construir entre todas y todos, sin la élite corrupta de los partidos y sus militantes, cuyo episodio más vergonzoso fue el re fichaje electoral del 2017 donde, a punto de quedar fuera de la ley (que ellos mismos aprobaron), es decir ilegales, realizan el tongo más descarado de la historia y re fichan militantes vía fotocopia y hasta los muertos aparecen firmando (se han visto muertos cargando adobes dice el dicho), estos partidos son los que le dan soporte a esta dictadura vestida de democracia, los empresarios rapiña que financian la corrupción a todo nivel para saquear impunemente nuestros recursos naturales y mantener la explotación del hombre por el hombre como modo de vida (para beneficio de unos pocos), también ven con terror como los rotos y patipelaos se alzan en una marea incontenible de descontento.

Un fantasma recorre el mundo, diría carlitos, el fantasma de la revuelta mundial, el imperio tambalea, su modo de vida se ve amenazada y surge de la nada un virus mortal, se cierran fronteras, se contagian millones, mueren muchos en todo el mundo y a Chile, país de las oportunidades, le viene como anillo al dedo, con un presidente ladrón y empresario, al borde del abismo político, le salva el pellejo, toda la élite política cierra filas con él, surgen acuerdos por la paz, nueva constitución y toda esa challa, pero lo que termina salvándolos del desastre es el control sanitario, la cuarentena, militares en la calle, toque de queda, leyes anti protesta, mejor inteligencia para combatir “el terrorismo”, estado de guerra civil en el wallmapu.

Pero hay un elemento que NO han considerado, la organización político popular ya está, existimos, trabajamos fuera de sus círculos de poder, fuera de sus noticias falsas, fuera de su decadente congreso y sus corruptos partidos. Todo esto se retroalimenta de la solidaridad de clase y en las poblaciones (el pueblo ayuda al pueblo), otro país ya se está construyendo en las sombras, porque de las cenizas de lo que está por morir ya estará el brote de las semillas del poder popular que sembramos hoy.

Por todos nuestros muertos, por todos nuestros mutilados, violadas y violados, por todos los torturados, por todos nuestros presos políticos, por la lucha incansable de nuestros pueblos originarios, porque nosotros no olvidamos ni perdonamos…

¡VIVIREMOS, VOLVEREMOS Y VENCEREMOS!*

No puedo dejar de recordar un grande como Eduardo Galeano con uno de sus geniales sarcasmos, “en EEUU no hay golpe de estado porque allí no hay embajada de EEUU”, mira Eduardo, estés donde estés, como en EEUU queman la bandera de EEUU.

 

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