Declaración del MPMR: Viva el 1 de Mayo de Homenaje y lucha

Viva el 1 de mayo

de homenaje y lucha

Este miércoles se conmemora un nuevo primero de mayo donde las y los trabajadores del mundo salen a las calles, a recordar a los mártires de la clase que han ofrendado sus vidas en torno a buscar mejores condiciones vida para nuestro pueblo, pensando en el camino de la construcción de una nueva sociedad donde no hayan explotados ni explotadores.

Nuestra patria no ha estado ajena a esa historia de lucha, desde mediados del siglo XIX, cuando comenzó la explotación del salitre en el norte, los oficios en las grandes ciudades como los puertos, donde llegaban las exportaciones, sobre todo de Europa como centro del mundo en esos años. Los obreros y obreras comenzaron a entender la necesidad de organizarse para exigir mejoras tanto en condiciones de trabajo, horarios y en salarios. Hay que destacar las mutuales como las sociedades de resistencia que fueron expresiones de participación de los sectores obreros. Con los cambios en la modalidad del trabajo, y una oligarquía que día a día hacía crecer su patrimonio a costa de la explotación, también llegaron ideas que llamaban a transformar la sociedad. Tanto el anarquismo como el marxismo se instalaban en las mesas de discusiones en los lugares de trabajo y fueron sumando adeptos a la causa revolucionaria, elaborando propaganda, diarios, panfletos y realizando mítines en las ciudades, denunciando las coyunturas del momento y el permanente llamado a la unidad y lucha de las y los explotados.

Estos procesos conllevaron a grandes movilizaciones de trabajadores y trabajadoras en distintas ciudades del país, demostrando las capacidades organizativas y movilizadoras de las trabajadoras y trabajadores. La burguesía como su herramienta de dominación, el Estado, no escatimo en medidas y aplicó la fuerza, convirtió las legítimas demandas en sangre y muertes, asesinando a hombres y mujeres: Matanza en la Escuela Santa María Iquique, La Coruña, Valparaíso, Plaza Colón en Antofagasta, San Gregorio, y muchas otras más que quedarán para siempre en la memoria popular de nuestro pueblo y que convierten a sus caídos y caídas como verdaderos héroes de la lucha popular obrera.

Figuras que se convertirán en verdaderos faros del pensamiento y acción, del respeto y admiración que hasta el día de hoy reconocidos por la clase: Luis Emilio Recabarren, Teresa Flores y Clotario Blest son verdaderos ejemplos para miles de trabajadores y trabajadoras. La FOCH (Federación Obrera de Chile) en las primeras décadas del siglo XX y posteriormente la CUT (Central Única de Trabajadores) del año 53, son de las organizaciones de la clase que aparecen con una mayor herencia de la organización de las luchas de las trabajadoras y trabajadores.

Las consignas como “Trabajadores al Poder” y “El Poder Popular” serán parte de la organización que las propias masas obreras se darán en la construcción de los recordados “Cordones Industriales”, era tanto la decisión de seguir hasta las últimas en la defensa del proceso popular, pero aportando nuevas formas de organización obrera. Como bien sabemos estas son una de las tantas y variadas razones por las que la burguesía y el imperialismo norteamericano orquestaron el golpe de estado.

Las detenciones, fusilamientos, la desaparición forzada, la tortura aplicada a nuestro pueblo, y por sobre todo a la dirigencia sindical y a los trabajadores y trabajadores en general, no pararon la organización que desde la clandestinidad paso a paso fue levantando la moral y para enfrentar la dictadura criminal, que no solo aplicó el terrorismo de estado contra las fuerzas populares y revolucionarias, sino su objetivo principal fue la transformación política, cultural, social y económica del país, aplicando un nuevo del código del Trabajo, en definitiva impuso el capitalismo “neoliberal”.

La burguesía logró introducir en el sindicalismo formas y métodos viciosos que hasta el día de hoy se expresan en “instituciones” como la ahora Central Unitaria de Trabajadores (CUT). De ahí en adelante ese sindicalismo dejará de ser una fuerza principal para buscar cambios estructurales en la sociedad a partir de las demandas y la movilización. Las dirigencias sindicales, se convertirán en verdaderas castas con fueros sindicales eternos, en muchos casos con la anuencia del patrón, si eso no le genera problemas.

A partir del 11 de marzo del 90, se inaugura una nueva etapa en la sociedad de nuestro país, con gobiernos que se ponen al servicio de los grandes intereses de la burguesía nacional y transnacional, subordinando a las organizaciones del mundo sindical a los designios del gran capital. Durante todos los gobiernos de la concertación se generaron retrocesos enormes en la lucha por las demandas más urgentes de los pueblos, pero también en las demandas estratégicas como es la construcción de un país con justicia social y donde los derechos de la gente estén consagrados. Las instituciones del gran empresariado hicieron de la “Casa de lxs Trabajadorxs su propia casa y los ministros del trabajo de los distintos gobiernos fueron aclamados por esta casta burocrática sindical apoyando las medidas gubernamentales en favor de la patronal. Este triunvirato celebró leyes como las 40 horas de ultra flexibilidad laboral que hoy demuestra su fracaso. Para estos gobiernos quedaron en el olvido (siempre lo quisieron) las demandas del fin del subcontrato, que es una nueva forma de explotación, las pensiones para aquellas y aquellos que dedicaron su vida al trabajo siguen siendo miserables.

En medio de esta situación es que gobierna el títere presidencial de turno. Boric el que va a rendir pleitesía a los empresarios en sus reuniones palaciegas. Este gobierno compuesto por la concertación, el Frente Amplio y el Partido Comunista ha sido en más condescendiente con la patronal. Ha sido el que más leyes represivas ha dictado para atacar a las trabajadoras y trabajadores, lo desarrolla haciendo creer en que son el gobierno de los “cambios” el “gobierno progresista”, engañan a la gente con relatos antiguos de lucha social cuando en realidad están al servicio de la clase dominante.

Este primero de mayo, nuevamente vamos a estar en las calles, vamos a marchar recordando a todas y todos los que han caído luchando por un futuro de bienestar para nuestras hijas e hijos. También es un momento para reflexionar como retomamos el camino de Recabarren, Teresa Flores y Clotario y reconstruimos el sindicalismo clasista, con un proyecto de sociedad, combativo y solidario con las otras luchas de nuestros pueblos. Marchamos con la esperanza en el triunfo. Llamamos a la unidad de las fuerzas clasistas, a desplegar el activismo en las filas de las trabajadoras y trabajadores, a crear conciencia de que las luchas por las demandas más urgentes son el primer paso para transformar la sociedad y la vida de nuestros pueblos.

Vivan las y los trabajadores

Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez

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