Argentina: Condenan a curas abusadores a más de 40 años de cárcel

Texto: United Press International – Argentina

Dos curas fueron condenados a penas de 45 y 42 años de prisión por haber abusado de menores sordomudos en un instituto educativo vinculada a la Iglesia Católica.

Se trata del Instituto Antonio Provolo, “una Institución educativa privada que tiene como objeto la educación gratuita de niños con déficit auditivo y de Lenguaje”, explica la página web del centro, que añade “somos una escuela continuadora de la Obra de su fundador, el Padre Antonio Provolo, y que sigue las orientaciones educativas de la Iglesia y de la Dirección General de Educación de Gestión Privada, dependiente del Gobierno (Municipalidad) de la Ciudad de Buenos Aires”.

Ese fue el escenario de múltiples abusos sexuales a menores de entre cuatro 17 años y perpetrados por los curas condenados Horacio Corbacho, de 59 años, y Nicola Corradi, de 83, en centros educativos de la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, y la localidad de Luján de Cuyo, en la Provincia de Mendoza.

“Como Iglesia, queremos trasmitir una vez más nuestra solidaridad y cercanía a las víctimas y sus familias, quienes han denunciado haber sufrido las más aberrantes vejaciones”, expresó la curia mediante un comunicado y en el cual reconoció que “lo que han relatado estas personas ha horrorizado a toda la sociedad mendocina”.

“Junto a toda la sociedad nos sentimos desafiados a seguir trabajando para evitar que estas situaciones se repitan. El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor; por eso, urge reafirmar nuestro compromiso con la prevención, la transparencia, la verdad y la justicia para garantizar la protección de los menores y de los adultos en situación de vulnerabilidad”, añadió el comunicado del episcopado mendocino.

Sin embargo, desde la Red de Sobrevivientes, el abogado Carlos Lombardi, reprochó que “el comunicado en sí refleja la perversión y el cinismo de los obispos”. “Esa solidaridad de la que hablan es falsa, jamás fueron solidarios con las víctimas; y la cercanía que dicen que tienen también, porque jamás estuvieron cerca de ninguno de los denunciantes”, fustigó.

“Hay una primera denuncia desde el año 2008, acá en Mendoza, sobre el Provolo y el Arzobispado jamás estuvo cerca de las víctimas. Ahora, leyendo el comunicado, parece que se olvidan que los condenados son sacerdotes, hablan de ‘estas personas que hicieron estos hechos’. No, pónganles el nombre que tienen: son sacerdotes condenados por crímenes atroces”, enfatizó.

La causa mantiene distintas aristas, y además de los dos curas condenados hay monjas acusadas de participar en los vejámenes o de guardar silencio frente a lo que allí ocurría.

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