75 años del triunfo de la URSS sobre la Alemania nazi

Elrodriguista. 09 mayo 2020

Hoy se celebra en Rusia, Bielorusia y en el mundo el triunfo soviético sobre la Alemania nazi, en lo que se conoce como el día de la victoria.

La Alemania nazi, representada por el Generalfeldmarschall Wilhelm Keitel, firmó la rendición incondicional el 8 de mayo de 1945 a las 22:43 hora central europea (9 de mayo a las 0:43 hora de Moscú), ante el Mariscal del Ejército Rojo Gueorgui Zhúkov, poniendo fin así a la Segunda Guerra Mundial en el continente europeo. La diferencia horaria explica por qué en los países occidentales la victoria se celebra el 8 de mayo (Día de la Victoria en Europa), mientras que en la Europa Oriental se celebra el 9 de mayo.

La URSS mostro un heroísmo sin límites en la resistencia a la invasión Nazi y luego en su triunfo.

Algunos datos.

* El triunfo le costó mucha sangre a numerosas naciones, sobre todo a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), cuyas pérdidas humanas superaron las 27 millones de personas.

* En la guerra, los fascistas destruyeron y quemaron mil 710 ciudades, 70 mil aldeas y poblados, causaron daños incalculables a la industria y agricultura de la URSS.

* Los combatientes soviéticos dieron sus vidas por la salvación de Europa. Solamente en batallas por la liberación de Polonia fallecieron 600 mil 212 soldados y oficiales del Ejército Rojo. En tierras de la entonces Checoslovaquia perdieron la vida 139 mil 918 soviéticos, en Hungría 140 mil 004, en Alemania 101 mil 961, en Rumania 68 mil 993, en Austria 26 mil 006, en Yugoslavia siete mil 995, en Noruega tres mil 436 y en Bulgaria 977.

Andrei A.Guskov, actual Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Federación de Rusia en la República de Cuba, nos recuerda en un artículo publicado en Prensa Latina que:

“La victoria fue posible gracias a los esfuerzos conjuntos de los países de la coalición antihitleriana, cuya contribución es altamente valorada, porque no solo apoyó a la URSS con suministros de armas, municiones y productos alimenticios, sino también con la apertura del tan esperado segundo frente en Normandía, en junio de 1944.”

Y con respecto a aquellos que pretenden tergiversar la historia, dice:

“En este contexto son absolutamente inadmisibles las tentativas de tergiversar los acontecimientos de aquella guerra y de convertir en ídolos a quienes, echando al olvido el honor y la dignidad humana, sirvieron a los nazis, y ahora mienten descaradamente a sus hijos y traicionan a sus antepasados.

Tales acciones crean un ambiente favorable para el auge de la xenofobia, el nacionalismo agresivo y de otras manifestaciones de intolerancia, provocando conflictos interétnicos y el surgimiento de organizaciones y movimientos terroristas y extremistas.

El objetivo de los falsificadores de la historia es influir en las personas poco informadas e ignorantes con falsedades inverosímiles sobre los motivos de la Segunda Guerra Mundial, su desarrollo y resultados.

A la vez apuestan por engañar a la generación joven que en muchos países, a menudo, desconocen sobre la lucha de la URSS contra el nazismo y acerca de las victimas incalculables que sufrió en esta confrontación.

Los resultados de tales acciones ya se divisan. En el Parlamento Europeo se aprueban resoluciones en las cuales se igualan Alemania nazi y la URSS como promotores del conflicto bélico.

Nos cargan la responsabilidad sobre el estallido de la guerra, olvidando que fue el Ejército hitleriano el que atacó a Polonia el 1 de septiembre de 1939, y a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941. “

 

 

 

 

 

 

 

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