LA MAFIA DE LOS MININCANOS

«Mí padre no era comunero, los comuneros son los asesinos, mí padre era mapuche y trabajador», señaló a los periodistas uno de los hijos de Segundo Catril, quien fue muerto producto de una emboscada este 24 de mayo.

Quien era Segundo Armando Catril Neculqueo? Este señor, de 66 años, que al igual que los otros afectados en la emboscada, era parte de una cuadrilla de subcontratistas que trabajaban para forestal mininco, la cual a su vez es parte de la CMPC, del grupo Matte, una de las más grandes corporaciones chilenas, con presencia en varios países y con patrimonios sobre los 4 mil millones de dólares.

El señor Catril era empleado del empresario y político mapuche Santos Reinao, sujeto de múltiples militancias políticas y que se a enriquecido gracias a la industria forestal.

Reinao lidero al grupo de 11 comunidades de Tirua que se aliaron con forestal mininco para dar un nuevo impulso a la industria forestal y enfrentar a las comunidades en lucha.

Esta alianza resultó ser estratégica y muy positiva para ambas partes, por el lado de la empresa continuaba y aumentaba la explotación forestal, además de limpiar su imagen a través de la RSE (Responsabilidad Social Empresarial), por el lado de Reinao y sus socios significa negocios permanentes y «trabajo» a su gente.

Esta alianza se a profundizado con el tiempo, de ahí el mote de «MININCANOS» que se dio a este grupo de personas de origen mapuche que se alió con la forestal. Esta alianza se concreta en proyectos de reforestación, apoyo financiero a folclóricas muestras «culturales» (cómo el recién fabricado telar de 1 kilómetro), entrega negociada de tierras, mano de obra para la industria forestal y lo más importante, continuar con el negocio.

Los minincanos, para congraciarse con sus patrones, no han escatimado esfuerzos, son abiertamente enemigos del weichan (lucha mapuche) y utilizan diversos medios para ello, cómo declaraciones públicas, delatar a organismos de seguridad, realizar inserciones en periódicos de agradecimientos a la forestal e incluso ser guardia armada de la empresa.

A medida que se profundice el conflicto está situación será aun peor, si la resistencia mapuche tiene como elemento central el sacar a la industria extractivista, lo lógico es quien trabaje en esta industria pague las consecuencias.

La muerte de Don Segundo Catril es un hecho lamentable, al igual que la muerte de cualquier persona, pero también existe un contexto que lleva a explicar está situación.

FUERA LAS FORESTALES DEL WALLMAPU, VIVA EL WEICHAN!!!

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