Caso Llaitul: las desconocidas escuchas, fichas y seguimiento a periodistas por parte de la PDI y Fiscalía

Durante los más de dos años que la PDI interceptó las comunicaciones y realizó seguimientos a Héctor Llaitul, también cayeron en su red de vigilancia decenas de conversaciones que el vocero de la CAM sostuvo con periodistas.

El cuadro que emerge tras revisar las más de 4 mil hojas del expediente a cargo de la Fiscalía de Alta Complejidad de La Araucanía arroja una preocupación no menor en una democracia moderna: la escucha de conversaciones entre un potencial imputado y periodistas de diversos medios, desde el canal Mega hasta INTERFERENCIA.

Un botón de muestra. En la carpeta investigativa, a la cual tuvo acceso este medio, así como otros como Ex-Ante y La Tercera, figura un reporte fechado el 29 de octubre de 2020. En este, agentes de la policía civil relatan que interceptaron a las 20:26 horas una conversación telefónica que recibió el imputado [Héctor Llaitul] por parte del “N° 5696155xxx, utilizado por el periodista Gustavo Ronald VILLARRUBIA SBURLATTI, extranjero, nacido el día 20. DIC. 967, 53 años, casado, cédula de identidad N° 21.195.xxx-x, domiciliado en Eliodoro Yáñez N° xxx, depto. xxx, comuna de Providencia” [la información tachada corresponde a nuestra redacción].

El informe enviado a la fiscalía relata que “en líneas generales, el interlocutor del imputado se presenta como Gustavo Villarrubia, periodista del canal de televisión ‘Mega’, conductor del programa ‘Misión Encubierta´. Este último le solicita al imputado una entrevista acerca de su visión del ´conflicto mapuche’ y su opinión respecto a las muertes de ‘Pedro CABRERA’ y de un joven de nombre ‘Moisés’ en la comuna de Cañete, ambas muertes ocurridas en el contexto del conflicto”.

Otro caso. En 2020 la subsecretaria del Interior del gobierno de Sebastián Piñera interpuso una demanda en contra de Héctor Llaitul en el marco de la Ley de Seguridad Interior del Estado tras conocerse una entrevista que el líder de la CAM había dado a la Radio Universidad de Chile. En esencia, es esta acción judicial la que llevó a la detención de Llaitul la semana pasada.

Al iniciarse las primeras diligencias, agentes de la PDI confeccionaron una ficha del periodista que realizó la entrevista para ese medio, así como el fotógrafo que figuraba en los créditos de las imágenes que acompañaron el artículo. En el informe policial, que se envió al fiscal adjunto Héctor Leiva Martínez, de la Fiscalía de Alta Complejidad de La Araucanía, figura una ficha de ambos profesionales, con su dirección particular y otros datos personales. Además, el expediente judicial también contiene al menos la transcripción de una conversación telefónica entre el periodista, José Tomás González, y Héctor Llaitul.

Las escuchas a Llaitul fueron autorizadas en febrero de 2020 por Leticia Rivera Reyes del Juzgado de Garantía de Temuco, y sucesivamente renovadas. También incluyeron las conversaciones que Llaitul ha sostenido con su abogado Rodrigo Román, que lo representa también en el caso de Operación Huracán [Revise aquí el artículo Caso Llaitul: PDI interceptó llamadas entre Llaitul y su abogado de Operación Huracán por orden de Fiscalía].

También figura una transcripción de una conversación que sostuvo Llaitul con la periodista que en ese momento trabajaba en La Red, Mónica González, lo cual fue mencionado ayer en un artículo de La Tercera

Lo que no está claro es si conversaciones entre periodistas y el vocero de la CAM no deberían estar amparados por la Ley de Prensa. En su artículo N°7, dicha ley sostiene que los periodistas y los corresponsales extranjeros en Chile “tendrán derecho a mantener reserva sobre su fuente informativa, la que se extenderá a los elementos que obren en su poder y que permitan identificarla y no podrán ser obligados a revelarla ni aun judicialmente”. Cabe mencionar que esto permite al periodista proteger a personas que pueden ser fuente de información y que pueden verse en diversos peligros si se conoce su identidad.

Seguimiento con fotos

La carpeta investigativa muestra que, en el marco del seguimiento a Llaitul, también se siguió a periodistas.

Por ejemplo, el 26 de mayo de 2021, un grupo encubierto de agentes de la PDI llegó a Santiago, siguiendo a Héctor Llaitul que había viajado en bus desde Temuco. En un informe de vigilancia de mayo de 2021 (que figura en el Anexo N°3 del Tomo V de la causa) se consigna que Llaitul se reunió y llegó al domicilio particular (identificado en el reporte) de la periodista Carolina Trejo, profesora de la Universidad de Chile, colaboradora de este medio y corresponsal freelance de la agencia de noticias rusa Sputnik.

Los agentes a cargo del seguimiento sacaron fotos de ese momento, en las que se puede ver el domicilio de la periodista y, además, identificaron que el vehículo en el que habían llegado a esa casa en Las Condes pertenecía a un familiar de la periodista. El informe incluye una individualización de la familiar de Trejo.

Esta periodista no era un personaje nuevo para los investigadores. De hecho, un año antes, la PDI había interceptado dos llamadas entre ella y Héctor Llaitul donde Carolina Trejo le propuso al vocero de la CAM realizar varias entrevistas con distintos medios, entre ellos INTERFERENCIA.

El 15 y el 16 de abril de 2020, la PDI intervino una conversación telefónica entre ambos y la transcribió por completo para el reporte a la fiscalía. Rotulados “15 de abril de 2020, 13:59 horas, duración 06:14 minutos, interlocutores: Héctor Llaitul y Carolina Trejo, y 16 de abril de 2020, 21:07 horas, duración 15.54 minutos, interlocutores: Héctor Llaitul y Carolina Trejo”, en estas se daba cuenta de que la periodista proponía una serie de entrevistas con el vocero de la CAM.

En la carpeta de la fiscalía también figuran conversaciones que la periodista Paula Huenchumil de INTERFERENCIA ha sostenido con Héctor Llaitul, así como pantallazos de artículos publicados por este medio. Al igual que con otros periodistas, la información proporcionada por la PDI a la fiscalía incluye la dirección particular de la periodista, la de su madre y el número de teléfono de la periodista.

Además, en enero de 2020, según consta en el expediente, agentes de la PDI asistieron de incógnito al lanzamiento de un libro de la CAM en la librería del diario Le Monde Diplomatique en la calle San Antonio de Santiago. En el evento estaba Llaitul y la periodista Carolina Trejo, además del director de ese diario Víctor Hugo de la Fuente, todos individualizados en el reporte policial.

Las fichas de periodistas

Con todo, en el expediente queda claro que los policías sabían perfectamente cuando estaban interceptando conversaciones entre Llaitul y diversos periodistas. Tanto así que en el caso de algunos, incluso confeccionaron fichas con la información personal de cada uno.

Es, por ejemplo, el caso de Gustavo Villarrubias de Mega o de José Tomás González de Radio Universidad de Chile. En los expedientes de la PDI entregados a la fiscalía figuran recuadros con la foto de sus rostros, su profesión, dirección particular, número de celular y dirección de email. En el caso de otros periodistas no se presentan fichas, pero la misma información. Paula Huenchumil, periodista de INTERFERENCIA que cubre Wallmapu, es identificada como tal y se revela su dirección particular y la de su madre.

INTERFERENCIA consultó a varios de los periodistas que aparecen en la carpeta investigativa respecto qué les parece que la PDI, por orden de la fiscalía, haya intervenido sus conversaciones telefónicas. A cado uno de ellas o ellos se les enviaron las partes en que aparecen sus datos y transcripciones de sus conversaciones.

José Tomás González, periodista de la Radio Universidad de Chile, aseguró a nuestro medio que “me sorprende que haya tanta información de mí, cuando lo que supuestamente podría configurar delito, es algo que está publicado en la entrevista que hice para la Radio Universidad de Chile. Es información que no tiene importancia para la investigación y es pública”. Y agrega: “Me parece que esto vulnera el secreto profesional. Si bien es cierto que es público lo que se conversa desde que prendo la grabadora, todo lo que se habla antes y después corresponde a una relación de confidencialidad entre el periodista y la fuente, algo que me parece que se ha vulnerado.
Es grave que tengan una ficha con foto de mí, no me parece que la investigación lo amerite”.

Por su parte, Paula Huenchumil, periodista de este medio, afirmó que “me parece grave que las conversaciones o entrevistas que tenemos periodistas con fuentes sean escuchadas y transcritas por policías para otros fines, pues así están vulnerando nuestro trabajo y los códigos que tenemos como profesionales de la comunicación”. La periodista agrega: “creo que es inaceptable que en una democracia aparezcamos periodistas con nuestros datos personales, ¿para qué necesitan esos datos y cuáles serán sus fines? Esto además, creo, mancha cualquier tipo de investigación judicial, más aún en el caso de Wallmapu, donde han existido tantas irregularidades”.

Fuente

Interferencia

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